La obesidad infantil y el deporte formativo

Niño mirando comida

La obesidad infantil es una realidad que podemos observar tanto en las escuelas, las plazas o en nuestras familias, etc. Vemos cada vez más niños y niñas con alguna disposición corporal a ser obeso u obesa o bien en camino a ello, pero cuál es la medida que toman las instituciones deportivas y de desarrollo formativo en estos sujetos? Vamos a analizar lo que está sucediendo en el deporte formativo y cómo podemos hacer frente a esta problemática.

    • Artículo aportado por: Sánchez, Vladimir
    • Argentina
    • Prof. Educación Física
    • Instagram: @vladi.sanchez7
    • Email: vladimirsanchez7@gmail.com

          Según la UNICEF en un informe que dio a conocer en abril del 2019,  1 de cada 3 niños o niñas en edad escolar es obesa. En principio es importante diferenciar sobrepeso y obesidad, sobrepeso se entiende como el peso corporal que supera el peso corporal normal o estándar,  obesidad es la condición en la que una persona tiene una cantidad excesiva de grasa corporal (Wilmore y Costil, 1998).  La obesidad es un factor de riesgo determinante en enfermedades cardiovasculares, trastornos músculo-esqueléticos y enfermedades respiratorias, también está asociado a un mayor riesgo de quebraduras, incremento de la tensión arterial, indicadores tempranos de problemas cardíacos, resistencia a la insulina y algo sumamente importante es que está relacionada con múltiples problemas psicosociales como un peor rendimiento escolar, menor productividad laboral en la vida adulta entre otras problemáticas (Matsudo – Matsudo, 2008).

            El o la niño/a obeso/a en el deporte está discriminado/a y en parte es nuestra responsabilidad, si!  Así como lo lee, hablo de nosotros como formadores, profesores/as de deportes formativos – infantil, coordinadores de clubes y escuelas, agentes del deporte, profesores de Educación Fisca. La mayoría de las capacitaciones no tratan este tema, no se discute que metodologías son las adecuadas para trabajar correctamente en estos casos, no hay literatura científica sobrada sobre este tema que es una realidad en nuestra sociedad, Lo que sí se puede encontrar son generalidades sobre la fisiopatología, su posterior tratamiento y la inclusión de hacer actividad física en pos de evitar o bien tratarla, pero la especificación, la metodología, la didáctica con la cual trabajar desde una visión integradora en las practicas deportivas no está estudiado.

         ¿Y por qué relacionar el deporte con  una enfermedad que es la resultante de la actual cultura sedentaria, del efecto por uso excesivo de aparatos táctiles, de una sobreexposición a alimentos poco saludables, de un entorno social desfavorable para esta cuestión? Por el poder social atrayente que tiene el deporte, estamos convencidos que si hacemos una encuesta a un gran número de niños y niñas obesos/as les gustaría practicar algún deporte incluso poder competir y no lo hacen… 

         ¿Por qué no lo hacen? Hay varios factores por los cuales no ingresan a las academias, escuelas, instituciones formativas y algunas de ellas, probablemente sea no sentirse capaz de formar parte de un equipo, sentir el rechazo de sus pares, profesores o bien por que las instituciones simplemente los/as rechazan. No queremos establecer criterios cerrados y únicos, esto es una hipótesis lograda desde la lectura y la experiencia profesional (sería muy interesante que los tesistas puedan al menos darle una mirada a este tema), lo que sí podemos determinar son los resultados positivos que lograríamos en nuestras clases si tuviéramos la información necesaria, una metodología adecuada, una línea de investigación constante y critica para establecer relaciones interdisciplinarias que nos ayude a seguir avanzando en mejorar nuestras propuestas y ser más conscientes del gran daño que la obesidad está generando en la infancia de nuestra sociedad.

             No es nuestra intención generalizar, sabemos también del gran trabajo que se realiza en algunas instituciones, ni minimizar la labor que varios/as docentes, colegas logran realizar día a día, pero es una realidad que está a la vista. El otro punto es no llegar al extremo de crear una categoría exclusiva de obesos y obesas en cada institución deportiva, pero si estar en contacto con la problemática, hacer nuestra práctica diaria más integradora.

            El fútbol por ejemplo, como otras disciplinas deportivas, sería una herramienta muy útil si sabemos usarla para que más niños, niñas y también adolescentes puedan practicar los deportes colectivos, hay evidencia en que la actividad moderada de 180 minutos semanales reduce los comportamientos sedentarios en los obesos infantes, hay un impacto positivo en el sistema cardiovascular sobre todo en la disminución de la frecuencia cardiaca en reposo, también ayuda a la resistencia a la insulina, si la actividad está acompañada de una dieta saludable a mediano plazo prevé una baja en el tejido adiposo y una regulación en la composición corporal, mejora la fuerza muscular lo cual es una garantía a largo plazo, también el estrés generado en el sistema óseo le permitirá formar huesos suficientemente fuertes a través del mecanostato óseo para ir tolerando cargas de trabajo más intensas en su vida adolescente y adulta, presenta mejoría importante en su sistema endocrino y nervioso, obliga a establecer hábitos más saludables de descanso y alimentación (si no descanso bien y no me alimento bien, no podre mejorar en mi deporte) y ni hablar de la mejora cognitiva conductual que esto le permitirá en su autoestima, autonomía funcional, sus motivaciones y ampliaría su círculo social, también cabe mencionar el efecto rebote que lograríamos en su entorno.

          Para finalizar queremos mencionar que  no estamos hablando del deporte o actividad física como la respuesta milagrosa a este asunto porque es algo cultural que como sociedad debemos poner en discusión y tomar las medidas adecuadas, pero el deporte bien llevado, sistematizado, y sobre todo desde una postura asociada a la búsqueda del infante activo en nuestras clases podemos generar grandes cambios positivos.

           Eso, ¿lo hacemos? ¡Si! Al menos lo intentamos y es parte de nuestro día a día como docentes, pero vamos a poner este interrogante, si cada 3 niños/as hay un/a obeso/a en nuestra clase podría haber al menos uno/a en nuestra clase, tenemos en cuenta a este/a alumno/a en la hora de planificar la clase? Como lo/a miramos a este/a infante? Si trabajamos en una institución deportiva como manejamos las relaciones interpersonales que hay entre compañeros y compañeras?. Son preguntas que nos deberíamos ir haciendo, no seamos parte del colectivo que desestima esta realidad, nuestra formación nos lo exige, es menester estar en constante formación sobre las problemáticas actuales de las nuevas generaciones para brindar mayores oportunidades, para que nadie este exento/a de la posibilidad de sentir el enorme placer de hacer una actividad deportiva, al final nos hace libres aquello que hacemos, sentimos y disfrutamos.

Bibliografía

Argentina, F. (2019). Preguntas y respuestas sobre la obesidad infantil. Recuperado el 7 de septiembre de 2019, de https://www.ficargentina.org/informacion/alimentacion/obesidad-infantil/preguntas-y-respuestas-sobre-la-obesidad-infantil/

Argentina, U. (abril de 2019). Obesidad, una cuestión de derechos de niños, niñas y adolescentes. Recuperado el 7 de septiembre de 2019, de https://www.unicef.org/argentina/informes/posicion-obesidad

Costill, J. H.-D. (1998). FISIOLOGÍA DEL ESFUERZO Y DEL DEPORTE. En OBESIDAD, DIABETES Y ACTIVIDAD FISICA. CAP 21 (págs. 710 – 738). Barcelona: Editorial Paidotribo.

Futbol, B. c. (enero de 2013). [Nutrición] Obesidad infantil y fútbol base. Algunas reflexiones. Recuperado el 7 de septiembre de 2019, de http://clubdefutbolblog.blogspot.com/2013/01/nutricion-obesidad-infantil-y-futbol.html

INFOBAE. (8 de enero de 2019). infobae salud. Recuperado el 7 de septiembre de 2019, de https://www.infobae.com/salud/2019/01/08/la-argentina-tiene-la-segunda-tasa-mas-alta-de-sobrepeso-infantil-de-america-latina-y-el-caribe/

Sandra Marcela Mahecha Matsudo, V. K. (2008). Actividad física y obesidad. En V. K. Sandra Marcela Mahecha Matsudo, Actividad física y obesidad: prevención y tratamiento (págs. 117 – 125). CELAFISCS, 2008.

Valentina Castagnari, C. d. (2019, abril). Obesidad: una cuestión de derechos de niños, niñas y adolescentes. unicefe para cada niño, 5 – 10.

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